Y ahora, vuelven, otra vez fechas, que permiten que la herida vuelva a sangran. Sintiendo que nunca cesa el camino de la lágrimas,optó por alejarme, aunque el dolor es tan ensordecedor que no permite distinguir apenas ligeros atisbos de lo que fue.
Tiempo, tiempo,exhortan desde fuera.
Pero el tiempo corre y mientras mi insufrible melancolía vuela.
Y hablan de sol y arco iris de vida, de risa... yo escucho, ahora más callada que nunca,pero padezco amnesia de esas palabras que continuamente me repiten. Y mientras sigo pensando tiempo, ¿será cuestión de tiempo?
Las cicatrices del alma imprimen una sentencia a cadena perpetua.
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