Borrando huellas en mi mapa
ese que hace poco tiempo
nos conducía al mismo vagón
deteniendo el reloj,
para entregarnos la esencia de la vida.
Aceptando:¡¡¡ el vagón descarriló !!!
fuera de mi ruta, de mi camino
llevándose consigo todas las emociones tóxicas,
ensalzando el dolor como salida.
Tras depositar en una tumba,
las cenizas de lo que un día fue flor,
rosas y espinas se evaporizaron.
Llegó la nada, el vacío.
El silencio, sutil arma de destrucción
campa a sus anchas,
en las profundidades de los corazones rotos.
Ahora hay cajas petrificadas,
de idas y venidas.
Todo. Nada.
Volar. Morir.
Finales.
Conjunto de palabras
que despiertan para recordarnos
el olvido que seremos.
MARTA MERINO LUENGO
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